El factor emocional, clave en las dificultades de aprendizaje

Actualmente, muchos factores emocionales causan dificultades de aprendizaje. Uno de cada tres niños españoles, dejan sus estudios antes de acabar la enseñanza secundaria.


A dos meses de haber comenzado el periodo escolar, se hace evidente que hay niños que no aprenden al mismo ritmo que otros. Los especialistas señalan que distintas etiologías son causales de la dificultad en el aprendizaje, desde las emocionales, pasando por las neurológicas, hasta alteraciones de la conducta.

El tema es de gran actualidad en España, ya que según el estudio anual “Educación para Todos” de la Unesco, uno de cada tres jóvenes españoles de entre 15 y 24 años dejaron sus estudios antes de acabar la enseñanza secundaria, frente a la media europea, que habla de uno de cada cinco. Por su parte, el informe Pisa apunta que hay una tasa de 36% de repetidores.

 Begoña Ereño, psiquiatra del Instituto Burmuin, analiza que las causas por las que algunos no consiguen aprender al mismo ritmo que la mayoría pueden ser muy dispares. Señala que hay distintas etiologías incidiendo: emocionales –depresión, ansiedad, miedos y fobias, y trastornos del sueño, relacionales o de alimentación entre otros–, neurológicas -TDAH, dislexia, discalculia o problemas en el aprendizaje de las matemáticas, y trastornos del desarrollo- o alteraciones de la conducta.

 DIAGNÓSTICOS
 La especialista considera que muchos factores emocionales están “infradiagnosticados”.  Un ejemplo es la depresión, que en el niño se manifiesta con características diferentes al adulto. “En el niño aparecen somatizaciones a nivel digestivo, alteraciones del sueño, aislamiento social o cambios de conducta con agresividad sobre las que hay que prestar una especial atención”, señala.

Por otra parte, advierte que en causas como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se engloban otras problemáticas de atención que no se corresponden con esta patología. “Cerca de un 5% de los casos está sobrediagnosticado, es decir, que en realidad no corresponden TDAH”, explica.

 AYUDA PROFESIONAL
Begoña Ereño observa que es importante valorar al niño y su entorno familiar y escolar, en conjunto. “El papel de la familia en esta valoración es muy importante, ya que la misma debería ser capaz de identificar los síntomas”, dice.

 En cuanto al momento en que se debe pedir ayuda, la psiquiatra señala que “exista un patrón determinado, cuando su aprendizaje no siga el curso de lo esperable para su edad y cuando se observen cambios en las actitudes y el comportamiento del niño, tanto por parte de los padres como del profesorado”.

Ereño destaca asimismo que en los últimos años la evaluación de estos problemas ha mejorado, ya que existen pruebas como la neuroimagen, neuro-psicológicas y psico-pedagógicas, que permiten obtener “una cartografía cerebral”. Por último, recomienda que los niños sean tratados por un equipo multidisciplinar con varios tipos de especialistas.



1 comentario:

  1. Que importante comenzar a pensar que detrás de un niño que no obtiene buenos resultados en el colegio, o no avanza a la par de sus compañeros, existen otro tipo de dificultades más allá de los trastornos, la hiperactidad o la pereza. Muchas veces la dificultad que muestra un niño a la hora de aprender no es más que el reflejo de un proceso interno difícil, de una tristeza o simplemente la forma de llamar la atención de los padres para que le dediquen algún tiempo. Los niños, sienten, piensan e imaginan. Se dan cuenta de todo lo que pasa a su alrededor y eso tiene un impacto profundo en su desarrollo. No solo se trata de aprender conocimientos...

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